El correo temporal no es solo “para evitar spam”. Bien usado, es una herramienta de productividad y privacidad. Aquí tienes 5 usos prácticos (de los más comunes) con ejemplos claros.
Ejemplo: quieres probar un editor de video online o una herramienta de IA que te da 7 días gratis.
Te piden email para activar la prueba y luego te bombardean con “ofertas”.
Solución: usa un correo temporal, confirmas el registro y listo.
Ejemplo: descargas un PDF, una plantilla de Excel o un pack de recursos y la web te pide email para enviarte el enlace.
Después te meten en newsletters interminables.
Solución: correo temporal para recibir el enlace y ya.
Ejemplo: una tienda te ofrece un cupón si “te registras”.
Te registras una vez y quedas marcado para campañas futuras.
Solución: correo temporal para obtener el cupón y proteger tu correo real.
Ejemplo: necesitas leer un hilo o comentar en un foro técnico, pero no conoces el sitio.
No quieres dejar tu email real en un lugar random.
Solución: correo temporal para registrarte rápido y evitar exposición.
Ejemplo: estás probando formularios de registro en tu web y necesitas ver si llegan correos de confirmación, reset de contraseña, etc.
Si lo haces con tu email real, tu bandeja se vuelve un desastre.
Solución: correos temporales para validar flujos y mantener todo limpio.
“¿Solo lo necesito una vez?” → correo temporal
“¿Lo voy a usar a largo plazo?” → correo real o un correo secundario tuyo
Si quieres ahorrar tiempo y proteger tu privacidad, estos 5 usos ya te dan contenido “evergreen” para años.