Elegir entre un correo temporal y una cuenta de Gmail no depende de cuál sea “mejor”, sino de para qué lo necesitas. Ambos tienen usos distintos y entender la diferencia te ayuda a proteger mejor tu privacidad.
Gmail es ideal para:
Comunicación personal o laboral
Cuentas importantes
Recuperación de accesos a largo plazo
Servicios financieros o profesionales
Es una solución estable y permanente, pero eso también significa que tu email queda expuesto en cada registro que haces.
Un correo temporal es mejor opción cuando:
Te registras en páginas desconocidas
Accedes a pruebas gratuitas
Descargas recursos puntuales
Participas en sorteos o promociones
Pruebas servicios que no sabes si volverás a usar
En estos casos, usar Gmail solo aumenta el riesgo de spam y filtraciones.
Un correo temporal:
No requiere registro
No almacena datos personales
Tiene duración limitada
No genera spam a largo plazo
Gmail:
Es permanente
Centraliza tu identidad digital
Requiere mantenimiento
Acumula registros con el tiempo
No se trata de elegir uno u otro, sino de combinarlos bien:
Gmail para lo importante
Correo temporal para lo puntual
Esta separación es una de las formas más simples y efectivas de mantener tu privacidad online.